Con gusto vuelvo atrás,
Porque de seguir siendo tiempo vivo,
Tendría poca suerte.
(Walter Benjamin: Tesis de Filosofía de Historia #9)
Se le va a acertar un verdadero golpe a los Cárteles y a las familias de las Droga el día que se descriminalice la producción, tráfico y consumo de drogas porque lo que ahora vale 100 de pronto le costará al consumidor 10.
Si en términos generales se dice que un kilo de cocaína cuesta en Guatemala Q100,000 ¡imaginemos cual será el precio de venta de este mismo kilo y así mismo el precio de venta en pequeñas dosis en los Estados Unidos! El precio de venta se ajusta necesariamente al valor de una mercadería, el valor por cierto no lo da el mercado sino el coste de producción, pensemos entonces en lo que cuesta poner un kilo de coca en aquel país, y no me refiero a alguna hazaña o cosa por el estilo sino al valor agregado que va acumulando en su camino, el valor agregado por cierto no lo decanta aquí la transformación de un producto sino su traslado, debe ser el flete más caro que hay.¿Por qué los gringos no producen cocaína en su territorio siendo ellos el mayor mercado de consumidores?
Se podrán argüir factores climáticos... no sé. Pero los gringos se dicen siempre muy pilas, tienen buena tecnología y toda la cosa. Se cuentan historias de que ellos fueron quienes vinieron a sembrar drogas a Latinoamerica para luego llevarlas a controlar a sus soldados en las guerras y las posguerras que libraron en el pasado siglo, llamado por varios historiadores el siglo de las guerras.
Me recuerda un poco el eslogan de Berger cuando ganó: “Con Berger ganamos todos” Algo así pensarán los que más pisto ganan en eso de que las drogas lleguen por fin al mercado gringo: Si sembramos coca en el Cono sur la pasamos por Centroamérica y México y la vendemos en Estados Unidos ganamos todos. ¡Qué importa que en su camino (proceso productivo) mate a más gente de la que matará entre sus potenciales consumidores!
Se dice que el capital, tal como es su naturaleza, va hacia donde la tasa de beneficio es más alta, tasa que se reduce cuando hay demasiada concentración de capitales en dicha actividad, es decir que, muchos capitales que se reproducían más lentamente en otros lares se encaminaron hacia la concitada actividad productiva (mucha competencia usted). El problema se resuelve, por lo menos, en esta fase del capitalismo, eliminando a la competencia o alineándola a los grandes Cárteles, que resultan ser uno o dos, digamos. El negocio de la droga es como el de cualquier empresa transnacional.
¿Quién hace más lovi para que no despenalicen el asunto de las drogas? El Narco más grande, quiero decir, el que más gana, en tanto la penalización sea quien le da cada vez más valor agregado.
Los parrafos anteriores sean en cuanto a los ofertantes, pero también se puede abordar desde los consumidores.
Continuará...
Álvaro Velásquez termina su articulo de hoy publicado en Siglo XXI de la siguiente manera:
"NOTA. Divergencias de orden financiero, político e ideológico entre la dirección política del partido que ayudé a fundar y mi persona me llevaron a renunciar al mismo. La metamorfosis sufrida por dicho partido, y las reglas del juego donde el dinero lo explica todo, son pautas de ello. Las lecciones aprendidas las desarrollaré en otro momento"
Lo acentuado con negrías por mi persona explica de tal manera , quiero decir esencialmente, la metamorfosis sufrida por EG y por su diputada extrella, la sufrida Nineth Montenegro.
Si el dinero lo explica todo también da razón de lo que esboza el mismo Velásquez: que la alianza Viva-EG haya devenido en fusión de facto, cosa difícil cuando hicieron alianza con Winaq.
La semana pasada alguien me dijo que "Nineth no tiene alma de mártir" como si la tenía su extinto marido, Fernando.
¿Acaso debemos cuestionar a Nineth por traicionar su causa y por su servil inserción a este monstruoso aparato político tan guatemalteco?
Probablemente nadie la previno contra el mundo y sus pompas.
“Toda la energía de la historia se concentra en la realidad del presente, ... el pasado (en forma de recuerdo) y el futuro (en todas las formas de la espera: temor y esperanza, paciencia e impaciencia, previsión y utopía) sólo son modalidades de nuestra forma de vivir en el corazón del presente”
S. Mosés: El Ángel de la Historia.
Hace tres años, para estas mismas fechas no tenía idea de fuera a estar hoy aquí con mucha despreocupación, con estos aires tejareños o chimaltecos. Tenía más bien ganas de no existir, de morir pronto, de tener todos los años que viviré, para estar a un paso nada más de irme.
El hecho es que no me ido y he vivido tres años más, me siento muy cansado, algo enfermo y solo, pero a diferencia de hace tres años tengo ganas de seguir viviendo. No es que sea muy valiente o seguro de mi mismo -como pretenden encontrar algunas mujeres a los hombres-; soy más bien inseguro, y tengo muchos miedos.
¿Por que tengo ganas de seguir adelante?
Bueno, antes de la crisis de finales del 2007 tenía crisis existenciales cada fin de año, pero la de este año fue la última, fe la más dura, pero la última. He estado triste o decaído varia veces pero ninguna de estas veces me ha orillado a la incesante idea de dejar de existir. Debe haber algo entonces que sostiene en mi las ganas de seguir viviendo.
Creo que en los últimos tres años he sido de beneficio para muchas personas, habrán desde luego personas a las que les haya causado perjuicio, en realidad ahora no tengo intenciones de causarle daño a nadie.
He conocido gente muy valiosa en asuntos de trabajo y de amistad y, una que otra muchacha han ocupado mi corazón en esos menesteres. En asuntos económicos a pesar de la crisis mundial he salido adelante aun siendo de izquierda. Eso si la práctica me ha hecho menos dogmático, ya no repito tanto que sea de esta o de otra corriente teórica o política, me estoy convirtiendo en alguien más tolerante.
Creo que ahora soy menos volátil y altanero, trato de tener la mayor paz.
En los últimos tres años he podido leer muchos libros, antes ya habría leído cantidad claro está, pero como la lectura es para mí uno de los placeres más gratos me parece que si hubiera muerto hace tres años me habría perdido de una gran bendición. Novelas, libros de filosofía, de psicología, budismo, etc. De lo más grato fue haberme encontrado con los libros de Viktor Frankl, que en todos aborda el tema del sentido de la vida. Pues sí, la vida sin sentido es verdaderamente dolorosa.
En asuntos de fe he sufrido menos de ateísmo y de agnosticismo, incluso he participado en algunos movimientos de evangelización infantil. Creo que mi relación con lo que llamamos Dios ha mejorado bastante.
Si los siguientes tres años, o el siguiente año tiene un poco de todo eso, creo que vale la pena hacerle huevos.
Temo al burgués que camina con las nalgas apretadas como no queriendo dejar escapar los pedos. Lo encuentro un sábado en la mañana haciéndole servicio a su carro nuevo en la agencia. No es ese pelaverguista hijo de burgués que no cuida su carro. Es aquel que aunque no sea el dueño será el que se encarga de elaborar el como sacarle más la mierda a los demás.
2. Nuestro valor es nada aquí,
con él todo es perdido.
Más por nosotros pugnará
de Dios el Escogido.
¿Sabéis quién es? Jesús,
El que venció en la cruz,
Señor de Sabaoth,
Y, pues Él sólo es Dios,
Él triunfa en la batalla.
3. Aunque estén demonios mil
prontos a devorarnos,
no temeremos, porque Dios
sabrá aun prosperarnos.
Que muestre su vigor
Satán y su furor
Dañarnos no podrá
pues condenado es ya
por la Palabra santa.
Luego este que lo canta magistralmente:
Por ser tan cercana la masacre de los migrantes en Tamaulipas nos caló fuerte. Porque, aunque parezca tan globalizado en mundo, la cantidad de asesinatos en el Irak pre y post invasión, los de Afganistán, Pakistán o tal ves África nos calan diferente porque los sentimos un poco lejanos. Sin embargo allí también seres humanos son asesinados por otros seres humanos. Nos es que conejos lances bombas o ametrallen a hombres y mujeres.La semana pasada me tocó observar como cachimbeaban a dos ladrones. Los susodichos se habían bajado de la camioneta a cuyos pasajeros asaltaron, cuando la gente de esta vio una patrulla de la PNC les avisó de inmediato. Les dieron alcance, los esposaron juntos y los dejaron al escarnio público, justo enfrente de donde nosotros estábamos pasando.
La arenga de la plebe: moralista. “Trabajen muchá, que güevos”, trancazo. “¿Por qué roban muchá, que güevos los suyos?” Trancazo. “Los de Quiché no nos dejamos, ¿Qué pensaron?” Pedrada. “Yo soy lustrador, gano cuatro cincuenta diarios y no estoy güeviando” Pedrada. “Quémenlos, yo traigo la gasolina”. Patada en la cara, diente roto, patada en la cara, ojo hinchado. Me retiré del lugar porque de hace un tiempo estoy en desacuerdo con dichos actos. Sé que estos casos desarrollan muchas discusiones a favor y en contra, yo estoy en contra pero en este momento no quiero exponer razones. A los quince minutos regresaba del menester que me ocupaba y seguía lo golpes y reclamos. Hubo quien se puso a grabar en su celular. Llegaron cinco radiopatrullas más, fotógrafos de Nuestro (muerto a) Diario. El populacho pudo haber matado a los largos y la policía pues bien gracias; dejo que los pijaciaran y luego se los cargó.
Si estos ladrones hubieran muerto, habrían de deducirse responsabilidades penales de quien, por ejemplo llevaba una piedra enorme y la quería dejar caer sobre la cabeza de uno de los ladrones, como de los oficiales que eran bastantes y dejaron que la plebe se desahogara a tales instancias.
El epílogo triste de todo esto, es que uno de esto oficiales, que yo lo vido, recuperó de manos de los largos el billete que habían robado a los pasajeros, quienes distraídos pijaciando a los largos no advirtieron que se lo guardó en una bolsita de su uniforme y se lo peinó. Este a diferencia de los primeros largos tenía uniforme, cúmplase: Ladrón que roba a ladrón tiene cien años de perdón. ¿Quién se animaría a arengarlo?